{"id":214,"date":"2025-12-29T09:41:21","date_gmt":"2025-12-29T09:41:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/?p=214"},"modified":"2025-12-29T10:23:26","modified_gmt":"2025-12-29T10:23:26","slug":"wokismo-divide-et-impera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/?p=214","title":{"rendered":"WOKISMO: DIVIDE ET IMPERA"},"content":{"rendered":"\n<p>Parece que ya nadie recuerda aquellos cuatro duros &nbsp;d\u00edas de agosto del 2011 cuando en el coraz\u00f3n del imperialismo brit\u00e1nico, su capital y otras muchas urbes inglesas, ardieron en medio de una aut\u00e9ntica revuelta de masas, escenario que empieza a ser ya habitual en&nbsp;Europa en los \u00faltimos tiempos desde el incendio de las&nbsp;banlieues&nbsp;francesas en el oto\u00f1o de 2005.<\/p>\n\n\n\n<p>Retrotray\u00e9ndonos en el tiempo, aquellos disturbios se iniciaron en el barrio\u00a0londinense\u00a0de\u00a0Tottenham\u00a0el 6 de agosto, tras el\u00a0asesinato de Mark Duggan, un joven de 29 a\u00f1os padre de cuatro hijos, de\u00a0\u00abraza\u00bb negra, que muri\u00f3 por disparos de la\u00a0Polic\u00eda Metropolitana de Londres. Son varias las causas por las que se intentaron explicar los posteriores des\u00f3rdenes. Prensa y pol\u00edticos de todo pelaje sugirieron distintos factores de trasfondo que variaban en funci\u00f3n del enfoque dependiendo de a qui\u00e9n se le asignara la\u00a0responsabilidad\u00a0de los hechos. Las causas iban \u00a0desde el nivel de pobreza, el desempleo, una supuesta baja\u00a0movilidad social\u00a0en la sociedad inglesa, hasta una descomposici\u00f3n social evidente, ciudades llenas de guetos endog\u00e1micos, en la que se desarrolla una \u00absubcultura delictiva\u00bb que ver\u00eda en la violencia de pandillas un problema determinante. El racismo centr\u00f3 casi la totalidad del mensaje subsiguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>No nos corresponde a nosotros marcar la diferencia \u00e9tnica, nacional o cultural de los participantes en los incidentes como hace la prensa sist\u00e9mica y las organizaciones de la izquierda wokista y revolucionaria postmoderna meti\u00e9ndonos en su \u00abtrampa de la diversidad\u00bb, pues la revuelta inglesa nos mostr\u00f3 gr\u00e1ficamente el mejor ment\u00eds a este tipo de campa\u00f1as propagand\u00edsticas disgregadoras, como son las im\u00e1genes de los millares de rebeldes en los que se apreciaban todas las tonalidades de piel, abundando significativamente la&nbsp;blanca. Y es aqu\u00ed precisamente donde &nbsp;reside lo que debe comenzar a llamar nuestra atenci\u00f3n, esto es, c\u00f3mo contrarrestar la propaganda globalista sobre la multiculturalidad y el cosmopolitismo, que, junto a las variadas \u201cidentidades\u201d sectorializadas e individualizadas pretenden trocear en m\u00faltiples problem\u00e1ticas parciales y en miles de sujetos fragmentados y enfrentados entre s\u00ed, lo que no es sino una sola clase que reclama una soluci\u00f3n a su problema central, el capitalismo, aunque \u00e9ste se manifieste fenom\u00e9nicamente de multitud de formas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abDivide et impera\u00bb<\/strong><strong>&nbsp;en nuestra tierra vasco-navarra<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abDivide et impera\u00bb&nbsp;es la consigna que resuena tras la c\u00e1ndida expresi\u00f3n de la multiculturalidad y este falso&nbsp; cosmopolitismo, lo cual, por supuesto, no implica que una organizaci\u00f3n de izquierda soberanista y anticapitalista no deba ser sensible a las problem\u00e1ticas culturales del trabajador o trabajadora inmigrante, <strong>ya que no existe una clase trabajadora&nbsp;internacional per se, a no ser que, se la describa desde una perspectiva exclusivamente economicista claro<\/strong>, sino que \u00e9sta, se expresa a trav\u00e9s de los distintos marcos \u00e9tnicos, culturales o religiosos en las que se desarroll\u00f3 y puede generar m\u00e1s o menos fricciones, dependiendo del lugar de procedencia, con la clase trabajadora aut\u00f3ctona. Tampoco se trata aqu\u00ed como pretenden algunos y algunas, de enfrentar un supuesto&nbsp;\u00abmulticulturalismo proletario\u00bb&nbsp;al \u00abmulticulturalismo burgu\u00e9s\u00bb, sino comprender la diversidad \u00e9tnica, &nbsp;cultural y religiosa para, desde la misma, <strong>garantizar nuestra supervivencia como pueblo<\/strong> y facilitar <strong>la fusi\u00f3n bidireccional<\/strong> <strong>desde el respeto,<\/strong> con los distintos sectores que conforman el hondo y profundo sentir de las clases trabajadoras vasco-navarras y de las de las distintas nacionalidades y pueblos que han llegado a nuestro Pa\u00eds en busca de un futuro mejor, es decir,&nbsp; <strong>la fusi\u00f3n<\/strong> no s\u00f3lo es exigible a la clase trabajadora aut\u00f3ctona sino que tambi\u00e9n depende de las inmigrantes como se demostr\u00f3 a lo largo del siglo anterior con los miles de trabajadores inmigrantes llegados desde territorio espa\u00f1ol a tierras vasco-navarras en el pasado siglo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n y final<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que podemos aprender tras los disturbios en Inglaterra es que no son los&nbsp;recortes del presupuesto social, el racismo o la xenofobia&nbsp;las causas que provocaron la revuelta inglesa, sino que \u00e9sta era la expresi\u00f3n m\u00e1s dura del agotamiento del capitalismo occidental y de su descomposici\u00f3n hist\u00f3rica que va dejando, como subproducto, un reguero de desestructuraci\u00f3n &nbsp;entre los despose\u00eddos y que provoca una&nbsp;<strong>violencia de destrucci\u00f3n material<\/strong>&nbsp; \u00edntimamente unida a una&nbsp;<strong>absoluta ausencia de cualquier reivindicaci\u00f3n material, \u00e9tnica o cultural concreta&nbsp;<\/strong>por parte de los rebeldes. Este s\u00f3lo hecho ya demuestra que no son s\u00f3lo los sectores de la clase trabajadora inmigrante, en paro,&nbsp;precarizada o sin papeles,&nbsp; la protagonista de aquellos hechos sino que amplias capas de la clase trabajadora aut\u00f3ctona, en paro, precarizada o sin derechos, &nbsp;tambi\u00e9n se vio abocada a las aplastantes alcantarillas del&nbsp;bienestar, donde los c\u00f3digos y las convenciones pol\u00edticas, sociales y morales de la democracia burguesa se disipan y donde la ley del gueto marca su implacable marcaje de desclasamiento y marginalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco importa ahora, a efectos de caracterizaci\u00f3n y comprensi\u00f3n del fen\u00f3meno, a los que distintos autores han intentado acercarse y que se hallen m\u00e1s o menos pr\u00f3ximos al marxismo. Lo importante es que estos graves incidentes nos dan algunas pistas de lo que hemos visto manifestarse real y materialmente en las calles de Londres y otras ciudades inglesas, esto es, que amplias capas de la clase trabajadora son expulsadas \u201cdel campo social estructurado\u201d, donde ayuntamientos, ONGs, parlamentos, sindicatos, convenios, partidos sist\u00e9micos o revolucionarios wokistas, no son un lugar de confluencia pol\u00edtica. Y les hemos visto ejerciendo la \u201cjusticia-venganza inmediata\u201d, desde \u201ccualquier sitio\u201d, como \u201cmedio sin fin\u201d, como \u00abrebeldes sin causa\u00bb, \u201cdestruyendo los l\u00edmites y el derecho sin buscar fundar uno nuevo\u201d, es decir, una violencia que acaba en s\u00ed misma, sin pretender que sea un medio para una serie de reivindicaciones. Unas <strong>reivindicaciones concretas<\/strong>&nbsp;que a buen seguro, &nbsp;los revolucionarios wokistas se encargar\u00e1n de confeccionar a los rebeldes all\u00e1 donde surjan y que presuponen al Estado como contraparte aceptada y leg\u00edtima, con la que negociar y acordar un nuevo marco social o pol\u00edtico consensuado, es decir, dentro de los l\u00edmites de ese mismo Estado fundado sobre las relaciones capitalistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Autor &nbsp;D.G.G.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parece que ya nadie recuerda aquellos cuatro duros &nbsp;d\u00edas de agosto del 2011 cuando en el coraz\u00f3n del imperialismo brit\u00e1nico, su capital y otras muchas urbes inglesas, ardieron en medio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-214","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/214","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=214"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/214\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":220,"href":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/214\/revisions\/220"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=214"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=214"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=214"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}