{"id":222,"date":"2026-01-16T09:58:46","date_gmt":"2026-01-16T09:58:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/?p=222"},"modified":"2026-01-18T11:16:44","modified_gmt":"2026-01-18T11:16:44","slug":"sobre-crisis-y-monstruos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.indarsoziala.eus\/?p=222","title":{"rendered":"SOBRE CRISIS Y MONSTRUOS"},"content":{"rendered":"\n<p>Nunca como ahora la frase \u201clo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer\u201d define perfectamente lo que est\u00e1 sucediendo en el actual panorama internacional. De esta manera, Antonio Gramsci, en sus escritos de prisi\u00f3n, se refer\u00eda a esos momentos hist\u00f3ricos complejos donde domina la incertidumbre y el desorden como final de una era y el inicio de otra. Describe un per\u00edodo de crisis o transici\u00f3n, donde las estructuras anticuadas o viejas no se desintegran completamente y las nuevas a\u00fan no han logrado establecerse y, en ese interregno, se dan fen\u00f3menos anormales o \u201cmonstruosos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, en la complejidad de la pol\u00edtica global actual, Donald Trump ha logrado instalarse como un actor disruptivo. Su ret\u00f3rica \u201cantiglobalista\u201d y su defensa del \u201cAmerica First\u201d es la viva muestra de una feroz&nbsp;<strong>disputa <\/strong>entre los sectores del capital nacionalista imperialista y el bloque globalista. Una lucha<strong> interclasista con<\/strong> fracciones en liza e intereses divergentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero&#8230; \u00bfc\u00f3mo hemos llegado a esta situaci\u00f3n?&nbsp; <strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Unipolaridad, un pasado cercano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El punto de inflexi\u00f3n en el auge y crisis del neoliberalismo imperante durante estas \u00faltimas d\u00e9cadas, al menos en su expresi\u00f3n m\u00e1s prepotente, se registr\u00f3 en Bagdad el 19 de septiembre de 2003. Estados Unidos despliega su poder global tras la cancelaci\u00f3n de la URSS y con ella, el cierre del Ciclo de octubre. En aquellas fechas a\u00fan se respiraba en la administraci\u00f3n estadounidense la euforia por la victoria tras la invasi\u00f3n de Irak. Qui\u00e9n no recuerda la m\u00edtica frase lanzada desde el portaaviones Abraham Lincoln: \u00abmisi\u00f3n cumplida\u00bb, por parte del presidente de EEUU, en aquel entonces George Bush. Fue un momento en el que la Belle \u00e9poque del imperialismo disfrutaba de su dominio mundial tras los ataques del 11 de septiembre en territorio norteamericano, a pesar de que las guerrillas sun\u00edes ya causaban estragos en las filas del ej\u00e9rcito de ocupaci\u00f3n estadounidense dejando Irak en un caos gigantesco.<\/p>\n\n\n\n<p>En paralelo y de manera fulgurante, se desarrollaban las grandes corporaciones empresariales. Los procesos de financiarizaci\u00f3n y de concentraci\u00f3n empresarial no solo avanzaban con paso firme de la mano de las nuevas tecnolog\u00edas, sino que se interrelacionaban y se retroalimentaban mutuamente, reforzando din\u00e1micas que transformaban la estructura del capitalismo contempor\u00e1neo. Ese poder acumulado facilitaba nuevas operaciones de concentraci\u00f3n, m\u00e1s con l\u00f3gica financiera que industrial. Y todo el proceso favorec\u00eda a su vez a los grandes fondos, m\u00e1s concentrados y con cada vez m\u00e1s control sobre una econom\u00eda mundial oligopolizada y especulativa.<\/p>\n\n\n\n<p>En esencia, las nuevas corporaciones y fondos financieros iban sobrepasando y desbordado las capacidades de los Estados, naciones y pueblos del mundo, moldeando sus pol\u00edticas multi-sectoriales. Con cada d\u00eda que pasaba, su impacto en los <strong>estilos de vida, formas culturales <\/strong>o transformaciones socio-pol\u00edticas&#8230; eran m\u00e1s visibles. Su influencia llegaba a todos los rincones de la poblaci\u00f3n, los ingresos, la deuda, los precios, el empleo, las modas, la ciencia, la tecnolog\u00eda, la innovaci\u00f3n, la educaci\u00f3n, la geopol\u00edtica, las migraciones masivas, comercio exterior, el cambio clim\u00e1tico, la seguridad global&#8230; nada se escapaba a su control. <strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Multipolaridad, un futuro cercano<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la hegemon\u00eda militar de Washington no pudo eliminar la amenaza de nuevos centros de fuerza potenciales capaces de desafiar el liderazgo de las grandes corporaciones y fondos financieros al calor del manto protector unipolar estadounidense. Semejante objetivo exig\u00eda mantener demasiadas \u201cguerras peque\u00f1as\u201d de desgaste que hab\u00edan sido planeadas ya por la administraci\u00f3n Bush. El imperialismo occidental no tuvo suficientes recursos, tiempo, ni apoyo de sus propios aliados. Y mientras los soldados estadounidenses y la resistencia iraqu\u00ed regaban de sangre el suelo iraqu\u00ed, en silencio, sin grandes alardes ni rupturas traum\u00e1ticas, los BRICS asomaban su cabeza t\u00edmidamente en el devenir de la historia. Surgieron como concepto en <strong>2001 <\/strong>agrupando a <strong>Brasil,Rusia, India y China (BRIC)<\/strong>; se consolidaron con su <strong>primera cumbre en 2009 <\/strong>y se convirtieron en BRICS con la entrada de <strong>Sud\u00e1frica en 2010. <\/strong>De pronto y sin saberlo,los BRICS, liderados por China, emerg\u00edan como el verdadero motor del crecimiento global superando al G7 y sus corporaciones, con una participaci\u00f3n creciente en la riqueza mundial, demostrando que existe un camino alternativo al modelo occidental de confrontaci\u00f3n. El occidente combinado hab\u00eda entrado en una espiral de crisis, no s\u00f3lo econ\u00f3mica, sino tambi\u00e9n de liderazgo que arrastra contradicciones cada vez m\u00e1s profundas como la\u00a0<strong>tendencia decreciente de la Tasa de ganancia, que\u00a0<\/strong>obliga al capital a\u00a0 reestructuraciones s\u00f3lo posibles en el mundo de la especulaci\u00f3n, la guerra y el saqueo.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abMuerte y transfiguraci\u00f3n\u00bb.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMuerte y transfiguraci\u00f3n\u00bb, as\u00ed describe la revista inglesa \u201cThe economist\u201del futuro de las corporaciones occidentales. Explica que <strong>las condiciones hist\u00f3rica<\/strong>s que las permitieron convertirse en monstruos econ\u00f3micos por medio de la globalizaci\u00f3n de los mercados <strong>cambiaron<\/strong>. Seg\u00fan una antigua&nbsp; investigaci\u00f3n del Instituto Global McKinsey, <strong>el n\u00famero de <\/strong>empresas corporativas actual e<strong>s el doble que en 1990<\/strong>, lo que sugiere un <strong>aumento de la competencia <\/strong>en el mercado mundial. Los analistas de McKinsey opinan que <strong>los beneficios corporativos pueden caer <\/strong>dentro de una d\u00e9cada al nivel de hace 30 a\u00f1os, es decir, una bajada constante y permanente de la Tasa de ganancia. Adem\u00e1s, <strong>las empresas occidentales se ven obligadas a competir con los mercados emergentes cuyas empresas representan ya el 26% <\/strong>de las compa\u00f1\u00edas de la lista<strong> y en ascenso.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Guerra, la prolongaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Rusia se ha convertido desde el 2014 en el centro de las miradas occidentales. El golpe de estado del Maid\u00e1n en Ucrania y la resistencia armada posterior en la Regi\u00f3n del Donbass, desata la Operaci\u00f3n especial rusa en febrero del 2022. La narrativa dominante hasta ahora en la prensa sist\u00e9mica occidental pinta un cuadro de unidad y fortaleza frente a las supuestas \u201camenazas\u201d de Rusia al Occidente combinado y sin embargo, un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo y detallado de las pol\u00edticas econ\u00f3micas de la Uni\u00f3n Europea y Estados Unidos, revela una estrategia oculta de b\u00fasqueda de una guerra&nbsp; <strong>motivada principalmente por intereses econ\u00f3micos <\/strong>corporativos en contra de los BRICS. Guerra que trata de debilitar y romper al campo emergente concentrado alrededor de una China que va doblegando progresivamente la Unipolaridad occidental.<\/p>\n\n\n\n<p>Contra pron\u00f3stico, la posibilidad cada vez m\u00e1s clara de la victoria del oso ruso sobre la OTAN abre <strong>un escenario nuevo<\/strong> en el que los sectores vinculados al capital financiero globalista aparecen como los grandes perjudicados. Rusia ha mantenido su rol como un baluarte de la resistencia antiglobalista. La Federaci\u00f3n Rusa y los BRICS han consolidado alianzas con potencias emergentes que buscan un mundo m\u00e1s equilibrado y menos dominado por un solo centro de poder. Este conflicto adem\u00e1s ha puesto de relieve las tensiones entre las naciones que buscan preservar su soberan\u00eda frente a los esfuerzos de dominio del occidente combinado. La lucha en Ucrania no es solo una cuesti\u00f3n econ\u00f3mica y de territorio, sino una batalla ideol\u00f3gica y <strong>geopol\u00edtica<\/strong> sobre el futuro del orden mundial. Y mientras Occidente intenta asfixiar a Rusia mediante sanciones y guerras proxy, el \u00e9xito de Rusia en resistir estas presiones ser\u00e1 fundamental para determinar el surgimiento de un mundo <strong>verdaderamente Multipolar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Trump y el Nacionalismo Imperialista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ascenso de Trump no puede entenderse sin el contexto geopol\u00edtico actual: la&nbsp;<strong>crisis de hegemon\u00eda de Estados Unidos<\/strong>&nbsp;y sus tradicionales apoyos europeos frente al ascenso de potencias como China, Rusia o India. En este escenario, las \u00e9lites estadounidenses est\u00e1n divididas entre quienes apuestan por sostener el orden globalista actual liderado por Washington y quienes consideran que este modelo ha agotado su eficacia. El Trumpismo, como <strong>fracci\u00f3n \u201cnacionalista imperialista\u201d del capital<\/strong> representada por una gran parte del partido republicano y ligada al complejo industrial-militar, sectores manufactureros debilitados y burgues\u00edas medianas desplazadas por la Globalizaci\u00f3n, aflora ahora para retomar el liderazgo de la reestructuraci\u00f3n capitalista mundial en su favor. Quieren que el dominio se recupere de forma distinta. Quieren que EE.UU. <strong>act\u00fae solo <\/strong>y <strong>decida por su cuenta<\/strong>, sin depender de acuerdos o consensos con otros pa\u00edses aliados que le supongan una mochila con la que cargar. Se busca una <strong>hegemon\u00eda directa,<\/strong> mantener el <strong>poder global<\/strong> pero <strong>sin intermediarios ni estructuras diplom\u00e1ticas que le pongan cortapisas, unilateral.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En t\u00e9rminos econ\u00f3micos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Trump <\/strong>busca una <strong>mayor autonom\u00eda productiva frente a Asia, en especial con China. Su plan es el repliegue econ\u00f3mico <\/strong>hacia dentro de Estados Unidos, necesitan recuperar la capacidad productiva que los globalistas les arrebataron haci\u00e9ndoles m\u00e1s d<strong>ependientes de las importaciones y del endeudamiento.<\/strong> Aranceles, fomento de condiciones para que las empresas regresen a fabricar dentro del territorio estadounidense, la idea de Trump es <strong>romper con el tipo de globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica potenciada por el capital financiero <\/strong>que ha dejado a China convertirse en el principal proveedor del mundo, incluida la industria de EE.UU. El Trumpismo por tanto no elimina la l\u00f3gica globalista sino que la reemplaza y vuelve si acaso a un imperialismo kissingueriano m\u00e1s agresivo. Si durante d\u00e9cadas la dominaci\u00f3n estadounidense se articul\u00f3 a trav\u00e9s de instrumentos como la USAID, la NED, el FMI, el BM o la OTAN, bajo su administraci\u00f3n se promueven <strong>sanciones unilaterales, amenazas comerciales y guerras econ\u00f3micas <\/strong>con una narrativa de corte nacionalista imperialista. <strong>Se adopta <\/strong>nuevamente <strong>la vieja Doctrina Monroe<\/strong> que tiene efectos globales inevitables: retomar el control de Latinoamerica, debilitamiento de la UE y una creciente polarizaci\u00f3n entre el Occidente combinado y el eje Euroasi\u00e1tico. La geopol\u00edtica Trumpista acepta la nueva <strong>Multipolaridad<\/strong> pero desde una visi\u00f3n de mundo <strong>m\u00e1s cerrada, m\u00e1s conflictiva y m\u00e1s nacionalista<\/strong> que no pretende retirarse del escenario global sino reformular el liderazgo estadounidense desde una l\u00f3gica de poder duro y de reservar y proteger su retaguardia para cuando llegue el momento de combatir a una China cada vez m\u00e1s poderosa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Negras tormentas agitan el aire de la UE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si hablamos en clave europea, el denominado viejo continente lidera la decadencia Globalista Imperial actual. Sin proyecto econ\u00f3mico, agotada socialmente, sin salida pol\u00edtica&#8230; la UE, bajo el manto protector del partido dem\u00f3crata estadounidense y la OTAN han facilitado el ascenso del Trumpismo que proclama el America First y el fin de la guerra en Ucrania. Bajo esta perspectiva de crisis y Trumpismo, los gobiernos europeos&nbsp; insisten en buscar la reestructuraci\u00f3n sist\u00e9mica<strong> a\u00f1orando la imposible derrota rusa<\/strong> que se preve\u00eda f\u00e1cil y r\u00e1pida, el bot\u00edn necesario para poder seguir su trayecto globalizador.<\/p>\n\n\n\n<p>La UE se encuentra atrapada entre la espada y la pared, entre mantener la guerra contra Rusia y escalarla o ceder a la presi\u00f3n de EEUU. La dirigencia globalista europea y sus fuerzas pol\u00edticas tienen pocas salidas con riesgo adem\u00e1s de que se vean sustituidas por fuerzas conservadoras cercanas al Trumpismo. Como se\u00f1ala una cruda columna del <em>Economist:<\/em> \u201c<em><strong>Europa es una fuerza en retroceso en la econom\u00eda global<\/strong><\/em><strong>\u201d, <\/strong>que se ha beneficiado demasiado tiempo del \u201cdividendo de paz\u201d post Guerra Fr\u00eda, lo que permiti\u00f3 tener un gasto social \u201cgeneroso\u201d, por lo que ya es hora de \u201ctirar por la borda los lujos\u201d y abandonar la \u201cauto-indulgencia\u201d, porque <strong>\u201c<em>los cambios en el mundo requieren cambiar las prioridades <\/em>tambi\u00e9n\u201d<\/strong>. La crisis por tanto, puede adoptar m\u00faltiples formas <strong>dependiendo de las condiciones pol\u00edticas de cada pa\u00eds<\/strong> pero todo apunta al ascenso inevitable de derechas conservadoras y de extrema derecha que van a desplazar a las fuerzas pol\u00edticas globalistas y eso incluye a los estados hispano-franceses.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Holocausto palestino, ataque a Venezuela,\u00a0 intento de golpe en Burkina Faso, amenaza a Groenlandia\u2026<\/strong><br><strong>No hay tregua<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El capitalismo no da tregua y la enfermedad del buenismo que se ha extendido en la izquierda viene ahora a mostrar sus consecuencias m\u00e1s dram\u00e1ticas, entre las m\u00e1s caracter\u00edsticas cabe destacar la de desconocer la realidad, mirar para otro lado o sustituirla por la voluntad y los deseos. Sin duda, el Holocausto palestino, el ataque estadounidense a Venezuela y el intento de golpe en Burkina Faso, las amenazas a Groenlandia\u2026 nos ha puesto frente a un espejo en el que m\u00e1s vale mirarnos si queremos abordar la situaci\u00f3n que se nos viene encima.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, la supervivencia es el reto para los pueblos m\u00e1s d\u00e9biles. Es imperativo que nos centremos en la <strong>Restituci\u00f3n de la soberan\u00eda Navarra<\/strong> y la defensa de nuestra clase trabajadora. Que nadie mire para otro lado ni haga o\u00eddos sordos.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nunca como ahora la frase \u201clo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer\u201d define perfectamente lo que est\u00e1 sucediendo en el actual panorama internacional. 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